martes 6 de marzo de 2012

Palabra Profética para Marzo de 2012: Ministerios Elias, El Salvador



1.    Tiempo de asignaciones ministeriales. 
La estación del anonimato quedó en el pasado, pues la etapa de salir del capullo y alzar vuelo como una mariposa ha iniciado. Ya no serás conocido como el olvidado o aquel que no califica para una determinada tarea, sino que serás conocido como aquel de quien Jehová se acordó, aquel que se encontró con la gracia y la misericordia de Dios, declara el Señor.

Para muchos ministros, este mes serán puestos en el púlpito, a fin de edificar a mi Iglesia. Los salmistas que habían estado escondidos, trabajando en silencio, este mes salen a luz. Los empresarios que han caminado en integridad recibirán más recursos para bendecir al Cuerpo de Cristo. Este mes la unción ministerial que he depositado en ti es activada para cumplir con el propósito de Dios en la tierra. 

2.    Tiempo de activar milagros a través del dar.
Iglesia es el tiempo de recibir. Los cielos se abrieron y cosas mayores que estas verás, declara el Señor. Por tal razón, debes  estar preparado, pues he determinado bendecirte, y una de las llaves que utilizaré es el dar. Del mismo modo que aquel niño que se presentó delante de los discípulos con cinco panes de cebada y dos peces, con la intención de alimentar a más de cinco mil personas, debes traer delante de mí tu ofrenda de honra, de adoración, de fe.

Pues de la misma manera en que Jesús multiplicó esos cinco panes y dos peces, yo desataré milagros de provisión y multiplicación con tu ofrenda, con tu acto de obediencia y adoración. Los carros, los muebles, las casas, los recursos son enviados para ti; de tal modo que, aún tendrás para dar, porque así como sobraron 12 cestas por medio de esos cinco panes y dos peces, verás la gloria de Dios para bendecir a otros, te dice el Señor.

"Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".  2a Corintios 9:7

3.    Tiempo de cuidados paternales.
Estoy rodeándote de mi cuidado, estoy rodeándote con lazos de amor, estoy llenándote de abundantes manifestaciones de mi cuidado personal. Porque este es un tiempo en que quiero cuidarte, quiero traerte a mi seno y rodearte de todo mi afecto. Por eso te sentirás amado, cuidado, protegido, honrado y muy bendecido. En los lugares donde te muevas te daré honra, te bendecirán, te manifestarán mucho amor, porque he dado orden al mundo celestial que este sea un tiempo de tierno cuidado paternal sobre tu vida. Así que déjate amar por mi. Conocerás el rostro del Padre Celestial, con su esencia de amor, declara el Señor

"Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba. Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.". Oseas 11:3-4

4.    Tiempo de recibir revelaciones para los próximos años
Ha llegado para ti una estación de tiempo de mucha revelación. Voy a desatar palabra profética abundante para tu vida a través de ministros de todas partes, que te buscarán o encontrarás y te darán los lineamientos que les he dado para que avances en tu llamado. También te enseñaré a través de la Palabra y te enseñaré secretos muy guardados y te revelaré tesoros muy escondidos. 

Has sido llamado a dirigir mi ejército hacia su destino profético, te voy a usar como un Josué que guía a la nueva generación a la conquista de su tierra prometida. Debido a tu llamado te revelaré los planes que tengo no solamente con tu vida, sino con mi Iglesia. Te he escogido como a un hijo de Isacar, para que seas entendido en los tiempos y en lo que mi Pueblo debe hacer. Así que prepárate para recibir mi revelación, declara el Señor.

"De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos".  1 Crónicas 12:32

5.    Tiempo de oportunidades
Amado hijo, quiero anunciarte que estás entrando a un mes de oportunidades, debes estar atento a ellas, pues en  el mes de marzo habrán oportunidades para emprender nuevos negocios, para diversificar el negocio que ya tienes, oportunidades de nuevos mercados, también abro oportunidades para nuevos empleos, oportunidades para seminarios o entrenamientos de especialización,  oportunidades para comprar con precios más bajos, oportunidades para que te relaciones con esas personas de las cuales yo te he hablado, Marzo es el mes de las oportunidades para ti, declara el Señor

6.    Tiempo del taller del alfarero
Eres mi hijo amado, por lo tanto entrarás al taller, lugar donde te encontrarás conmigo, es un encuentro de amor, un encuentro donde experimentarás como mis manos te moldean y te perfeccionan. Me encargaré de sacar a luz y  que se manifiesten esas áreas de tu carácter que no corresponden a tu diseño, y las quitaré  y serás semejante al  diseño santo con el cual te hice. Debes estar dispuesto y moldeable, como el barro en las manos del alfarero , pues al final del proceso serás completamente diferente y mudado en  una vasija de mayor honra. 

"Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla. Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: ¿No puedo yo hacer con vosotros, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero?--declara el SEÑOR. He aquí, como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel".  Jeremías 18:4 -6

7.    Tiempo de leer y meditar en mi palabra
Te estoy convocando a un tiempo de lectura de mi Palabra, todos los días, en las mañanas, en las tardes, en las noches; mi palabra te nutrirá y te hará fuerte , te daré estrategias poderosas para que vivas continuamente en victoria, me manifestaré a ti como nunca antes, este mes encontrarás  las respuestas y comprenderás claramente tus tiempos. Mi  Palabra traerá  sanidad a tu vida y romperá las cadenas ¡!SERÁS LIBRE!!!.  Te estoy llamando también a un tiempo de meditación de mi Palabra, pues  a través de ella te mostraré tesoros escondidos que   aún no conoces, las puertas de revelación se abren para ti, ven a MI , ven a mi Palabra, dice el Señor

"Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié".  Isaías 55:11

"Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche, para meditar en tu palabra".  Salmos 119:148

8.    Tiempo de contar las estrellas
No quiero que olvides aquellos momentos maravillosos donde te hablé de tu futuro, de las bendiciones que traería sobre tu vida , de mis planes contigo, todas aquellas promesas están vigentes y son “SI y AMEN”. Como con mi amigo Abraham , al mostrarle las estrellas para afirmarle que su descendencia sería numerosa, así también te llamo a contemplar los cielos y al ver las estrellas , recuerda que el mismo Dios que hizo la promesa a Abraham,  y la cumplió ,es tu Dios que cumplirá también sus promesas  a tu vida. Ten fe y espera en Jehová tu Dios, dice el Señor.

"Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra". Génesis 26:4

"No faltó ni una palabra de las buenas promesas que el SEÑOR había hecho a la casa de Israel; todas se cumplieron".  Josué 21:45

"Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de El, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros". 2a Corintios 1:20

9.    Tiempo de unidad familiar
Ciertamente estoy trayendo unidad a las familias, les estoy llamando a que sean UNO,  que vivan en un  mismo espíritu, un solo ejército, estoy volviendo el corazón de los padres a los hijos y el corazón de los hijos a los padres. Propicien tiempos de comunión, tiempos de orar unos por otros, sean afectuosos unos con otros, perdonen las ofensas y vivan en paz.  Mi bendición traerá gozo, provisión, salud, milagros  y abundancia  dentro de sus casas. La unidad será el arma poderosa para destruir y derribar todo el plan que el enemigo tenga contra las familias. 

"Os ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos os pongáis de acuerdo, y que no haya divisiones entre vosotros, sino que estéis enteramente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer".  1a Corintios 1:10

"Haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito". Filipenses 2:2

"Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí mandó el SEÑOR la bendición, la vida para siempre". Salmos 133:1-3

10.    Tiempo del nuevo vestido
Ciertamente yo estoy vistiéndote con nuevo vestido, con ropa de gala, la ropa del año pasado ya no la usaras, ni siquiera la del mes pasado, ni el vestido de ayer,  porque el vestido viejo ya no es parte de esta temporada, a partir de hoy yo te pongo nuevo vestido, un vestido de poder, un vestido de honra, un vestido de santidad, hay una nueva asignación de autoridad para ti, te estoy vistiendo de lo nuevo,  yo pongo ese  vestido blanco que desata una nueva unción capaz y suficiente de romper todo yugo y hermoseo tu rostro, yo estoy  restaurando tu identidad,  yo saco el príncipe que hay dentro de ti, esa princesa que yo diseñe la saco a luz, este mes me veras como escudo alrededor de ti, defendiéndote, cubriéndote, escondiéndote bajo mis alas para que el mal no te dañe. Dice el señor.

"Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo".  Isaías  52:1

11.    Tiempo de multiplicacion de lo poco en mucho.
Mira lo que tienes en tus manos,  quizás no sea mucho, o quizás no es suficiente, pero comenzaras a ver como se activa sobre tu vida la multiplicación de mis recursos, porque has permanecido fiel, tu corazón ha estado fiel, y no ha salido queja de tus labios, llego tu momento para entrar por la puerta que yo te estoy abriendo, no tengas temor porque vas a tener  la capacitación,  es un nuevo proyecto  que antes no existía pero se está creando y te van a llamar, no te sorprendas si aun es fuera de tu nación, los cielos se abren para ti, todo cerrojo se  ha roto y las puertas se abren de par en par. Quizás comiences con poco,  pero eso se multiplicara en mucho. 

"Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede".  2 reyes 4: 1-7

12.    Tiempo de avance
“levántate” es tiempo de caminar,  yo fortalezco tus  piernas y tobillos  débiles, dice el señor,   yo rompo el estancamiento y  la rutina en tu vida, es tiempo de despertarse, se va el sueño, el cansancio de no hacer nada llego a su fin,  este mes te anuncio un cambio en tu agenda,  viene la redención de tu tiempo para caminar en  tu propósito,  alinéate con tu  destino eterno,  establece mi voluntad  y camina en ella, prepárate a tomar decisiones que son radicales, lo que decidas hoy tendrá una gran trascendencia en tu vida, de la misma manera lo que no decidas hoy te impedirá el avance al cual te he llamado. Da el siguiente paso, dice el señor. 

"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús". Filipenses 3:13-14


DECRETOS APOSTÓLICOS
1.    Decretamos confusión en las huestes de maldad que han sido enviadas a nuestras naciones para provocar muerte y destrucción, que el agravio que han traído se vuelva en contra de ellas.
2.    Decretamos que en este mes  las puertas de los hospitales no se abrirán para recibir mas personas con enfermedades de cáncer, porque el espíritu de muerte, ha sido paralizado, se anulan dichos  diagnósticos, la sangre de Cristo barre con toda célula cancerosa.
3.    Decretamos que la Palabra de Dios se establece en las leyes de nuestras naciones, atamos toda resistencia a la verdad de Dios, cancelamos toda legalidad de la maldad que trae tinieblas sobre la tierra.
4.    Decretamos que se rompe toda venda mágica sobre el liderazgo político de nuestros países, se rompen  las alianzas que hay entre los gobernantes y los brujos, los pactos de sangre que marcaron la cultura, el sincretismo religioso que imita falsamente la verdadera espiritualidad y la adoración  a Dios.
5.    Decretamos la triple bendición para los hijos del reino en este mes, transferencias de finanzas a las manos del pueblo de Dios que esta en pacto con el,  cancelación de deudas en forma sobrenatural y siembras extravagantes para la extensión del reino de Dios.
6.    Decretamos un tiempo de salida de la opresión, de la angustia, de la persecución, de la tribulación, de la desesperanza, desatamos el reposo de Dios sobre tu vida.
7.    Decretamos la nueva estación de estanques, abre tus pozos porque sacaras abundante agua.  

BENDICIÓN:
Amados hermanos y amadas hermanas de todas las naciones los bendecimos abundantemente en el nombre del Señor Jesús, declarando que ustedes son especiales al corazón de Dios. Por lo tanto que "El Señor te bendiga, y te guarde; que El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; que El Señor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz" (Números 6:24-26). Además declaramos que "¡El Señor Dios de tus padres te hace mil veces más de lo que ahora eres, y te bendice, como te lo ha prometido!".  (Deuteronomio 1:11).  También te recordamos que "El Señor, es escudo alrededor de tí;  El es tu gloria, y el que levanta tu cabeza". (Salmos 3:3). Nosotros te recordamos que "El ángel de El Señor acampa alrededor tuyo, Y te defiende".  (Salmos 34:7). y que  "a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra".  (Salmos 91:12). También declaramos que los mismo que le sucedió a Jabes te sucederá a ti,  "El Señor te dará bendición, y ensanchará tu territorio, y su mano estará contigo, y te librará del mal, para que no te dañe". (1 Crónicas 4:10) Por último declaramos que como eres un bendecido o una bendecida del Señor, no hay aguero ni maldición que te afecte, pues no puede ser maldecido el pueblo que Dios ha bendecido.

Presbiterio apostólico-profético de Ministerios Elías
El Salvador, Centroamérica, Marzo de 2012
www.ministerioselias.org 

martes 28 de febrero de 2012

AUTORIDADES ESPIRITUALES Y ESFERAS DE AUTORIDAD: Apostol Dr. Rony Chaves


Peter Wagner define a un Apóstol así: "Un Apóstol es un líder cristiano dotado excepcionalmente, enseñado, comisionado y enviado por Dios con la autoridad para establecer los cimientos del Gobierno en la Iglesia dentro de una esfera del Ministerio designado, escuchando lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias y poniendo las cosas en orden de acuerdo al crecimiento de la Iglesia".
Los Apóstoles hoy desempeñan una labor de edificación de la Iglesia junto a los Intercesores y Profetas, siendo una de sus grandes características la "autoridad". Los cinco mayores recursos de "autoridad apostólica" son:
1-      Tienen dones del Espíritu fluyendo.
2-      Tienen un llamado o una tarea o comisión por cumplir.
3-      Tienen muchos seguidores o hijos ministeriales.
4-      Tienen visión de Reino.
5-      Tienen un carácter extraordinario (madurez).
EL CARÁCTER DEL APÓSTOL
La gran marca distintiva de un Apóstol es su madurez, su carácter equilibrado y su vida sometida al señorío de Cristo. Carácter es esencial en el Apóstol. Apóstoles deben ser ejemplares en carácter, con una familia sólida, dominio propio, moderado en hospitalidad, pacífico, materialmente equilibrado, sin tacha, de buen testimonio para lo de afuera. Apóstoles que no pueden ser imitados con su conducta deben revalorar la validez de su llamado apostólico. Deben ser humildes, no orgullosos o altivos. Su Autoridad Apostólica emana de su carácter sometido a Cristo.
EL PODER QUE EMANA DE UN OFICIO Y DE UN TITULO
Hoy en la Iglesia no tenemos problemas al usar el nombre o título cualquiera para un ministro: Reverendo, Obispo, Pastor, Doctor, Master, etc., pero sí el de "Apóstol". El término Apóstol que define un oficio ministerial y no puede ser usado por quien no tiene este ministerio otorgado por el Señor. La palabra "Apóstol" aparece más de setenta veces que el término Evangelista y Pastor (que aparece sólo ocho veces). Pablo, Pedro y Juan, líderes de la Iglesia neo-testamentaria defendieron y fundamentaron su apostolado y el ser llamados Apóstoles. Apóstoles no surgen de la noche a la mañana, son el resultado de un proceso de crecimiento, maduración y selección del Señor. Pero se necesita de algunas cosas para reconocerles:
1-      El Apóstol personalmente debe conocer y saber que Dios le ha llamado.
2-      Debe ser reconocido por el liderazgo de su propia Congregación.
3-      La Congregación local también debe reconocerlo.
4-      Debe ser reconocido como Apóstol por aquellos que él ha establecido y fundamentado en la fe.
5-      Debe tener testimonio de su ministerio por otros Apóstoles. El título "Apóstol" de nada sirve si lo anterior es ignorado.

LA ESFERA APOSTÓLICA DE AUTORIDAD
 "La esfera apostólica" determina la "autoridad apostólica", la cual no funciona donde quiera, sino donde cada Apóstol fue comisionado. La autoridad apostólica debe ser ejercida únicamente en ciertos lugares y tiempos. Peter Wagner afirma: "Apóstoles tienen una asombrosa impartición divina de autoridad, pero fuera de la esfera determinada por Dios, ellos no tienen más autoridad de lo que tienen otros miembros del cuerpo de Cristo".
TRES ESFERAS DE AUTORIDAD
1-      Apóstoles Horizontales: Son ministerios de relación más que de denominación. La gran mayoría no tienen redes de Iglesias o ministerios, más bien trabajan con líderes de su mismo nivel uniéndoles o convocándoles para reuniones o proyectos específicos. Son líderes de conexión de ministerios. Un ejemplo bíblico es Santiago (Hechos 15) quien presidió el Concilio de Jerusalén, uniendo Apóstoles Verticales como Pedro, Pablo, Mateo, Juan, etc., que por sí mismos, quizás no se hubieran reunido. Estos son los tipos de apóstoles horizontales:
a.       Apóstoles de Convocación: Conectan y comunican a otros Apóstoles.
b.      Apóstoles Embajadores: Tienen ministerios itinerantes que catalizan y alimentan otros movimientos apostólicos fuera de sus fronteras. Son consejeros en situaciones difíciles, activan la visión apostólica y provocan cumbres o consejos ministeriales de alto nivel.
c.       Apóstoles de Movilización: Movilizan a otros ministros y al Cuerpo de Cristo hacia proyectos específicos (Marcha por Jesús, oración, etc.).
d.      Apóstoles Territoriales: Dios les ha dado una autoridad poderosa en una región, territorio o nación. Líderes cristianos y seculares reconocen su autoridad e influencia en la sociedad.
2-      Apóstoles Verticales: La gran mayoría de Apóstoles se ubican aquí. Son líderes de organizaciones eclesiásticas, denominacionales, apostólicas o redes. Muchos les buscan para obtener cobertura espiritual y están confortables con este Apóstol en particular. Pablo es un ejemplo bíblico de este tipo de ministerio. Entre sus actividades están:
a.       Apóstoles Eclesiásticos o Eclesiales: Su esfera de autoridad influye un buen número de iglesias y ministerios Para-eclesiásticos. Es cobertura de ministros y congregaciones. Muchos de ellos se ven como únicos Apóstoles posibles dentro de su Red, lo cual debe cambiar. Dios está conformando Equipos Apostólicos. Una tendencia del pasado fue que estos Apóstoles eran vistos como caudillos y con sentido dictatorial en sus funciones, lo cual no permitió que otros Apóstoles fueran reconocidos en sus movimientos.
b.      Miembros de Equipos Apostólicos.
c.       Apóstoles Funcionales: Tienen autoridad Apostólica sobre individuos o grupos quienes operan dentro de cierto tipo de ministerio especializado como Aglow, Hombres de Negocios, etc. Ellos deben ser miembros de una congregación y deben tener un Pastor. En su Iglesia no necesariamente funcionan como Apóstoles en su gobierno local.
d.      Apóstoles Congregacionales: Es posible que hombres que pastoreen por varios años congregaciones de más de ochocientos miembros sean Apóstoles. Deben tener también otras evidencias de su Apostolado.

3-      Apóstoles del Mundo Comercial (de Mercadeo o de Mercado): Tienen su cobertura en una Iglesia local pero su ministerio primeramente lo realizan fuera de Iglesia Nuclear, es decir, en la Iglesia Extendida (política, comercio, deporte, etc.). Debe tenerse mucho cuidado con estos ministerios para que no se desconecten de la vida y cobertura de su Congregación. Todos los Apóstoles tienen un don primario, por lo tanto, pueden existir Apóstoles-Profetas, Apóstoles-Maestros, Apóstoles-Pastores, etc. También puede darse Apóstoles Verticales y Horizontales a la vez. Esta es un combinación de actividades apostólicas. El hermano Roger Mitchell de Inglaterra, sugiere que dentro de los Apóstoles existen dos categorías según las características apostólicas primarias:
a.       Apóstoles Fundamentales: Son los apóstoles que salen fuera de sus fronteras, rompen límites para tomar nuevos territorios.
b.      Apóstoles Reformacionales: Son aquellos que se mueven para ganar otra vez el territorio tomado por los Apóstoles Funcionales, pero que fueron perdidos parcial y totalmente a través del tiempo ante fuerzas espirituales negativas. Un ejemplo de esto, es Juan el Apóstol que retoma la Iglesia de Efeso.
APÓSTOLES PARA UNA TRANSFORMACIÓN SOCIAL
Dios está levantando Apóstoles con unción y visión para afectar socialmente sus ciudades. Esto incluye crecimiento de la Iglesia, moralidad pública, así como la transformación económica, gubernamental y educacional. Esto implica que barrios, comunidades, regiones, ciudades y naciones recibirán el impacto apostólico. Apóstoles territoriales y de Ciudad son necesarios para traer reforma y transformación.
ODRES NUEVOS PARA VINO NUEVO Necesitamos odres nuevos para el vino apostólico del Señor. La Iglesia y sus líderes deben renovarse para recibir el poder de Dios.

¿COMO IDENTIFICAMOS A LOS APÓSTOLES?
1.      A través de Apóstoles reconocidos A través de aquellos que ya están operando como Apóstoles reconocidos. Ellos orarán y recibirán revelación de quien son Apóstoles. Su testimonio en oración será muy valioso (Lucas 6:12).
2.      A través de la profecía Faltan Apóstoles por la ausencia de profetas. La palabra profética activa dones y funciones ministeriales. A través de Profetas, Presbiterios Proféticos o Compañías de Profetas, los Apóstoles, son confirmados y reconocidos (Hechos 13:1-5).
3.      A través del Espíritu Santo y su voz Maestros y Profetas con la Palabra y la unción, establecen el ambiente operacional para que el Espíritu llame a sus Apóstoles. La voz del Espíritu, identifica a sus Apóstoles.
4.      A través de observar las obras apostólicas Si identificamos una obra apostólica, encontraremos a un Apóstol. El fruto de un ministerio apostólico es obras apostólicas. Estas obras señalan a un Apóstol aunque no emplee el título para su oficio.

lunes 27 de febrero de 2012

La Psicología: ¿Un Nuevo Caballo de Troya en la Iglesia? y aclaracion

Bendiciones:
Hace tiempo que Dios viene tratando conmigo en este tema y encontre este articulo en nuestro FB hace un tiempo atras pero aclaro algo. El recurso a quien Dios uso para esto no estamos de acuerdo para nada con algunas de sus dogmas (salvo siempre salvo, calvinismo 5 puntos, cesacionismo, en contra del ministerio de la mujer y amilenialismo) pero esto es bueno verlo ya que esta bien redactado. Si usted desea saber quien es esta persona ponga el mismo tema en su Google y busquelo para que vea quien lo creo. Desde ahora aclaro que nosotros no somos los creadores de este estudio pero esta bien redactado y muy bien hecho.
Bendiciones del Padre.

Desde hace algunas décadas, muchos cristianos profesantes han comenzado a poner en duda la suficiencia de Cristo y de Su Palabra para la guía y dirección de la vida cristiana y para enfrentar los problemas del alma, y consecuentemente han comenzado a buscar soluciones en la psicología secular.

Como bien señala el Dr. MacArthur: “Los ‘psicólogos cristianos’ han venido a ser los nuevos campeones de la consejería en la Iglesia. Ellos son ahora proclamados como los verdaderos sanadores del corazón humano. Pastores y laicos han sido llevados a sentir que están mal equipados para aconsejar a menos que tengan un entrenamiento formal en técnicas psicológicas” (J. MacArthur; Our Sufficiency in Christ; pg. 31).
Esto ha venido a ser tan generalmente aceptado que muchos ni siquiera se han detenido a cuestionar si es lícito este maridaje entre la psicología y la religión o si se trata de un yugo desigual con los infieles.
Lo cierto es que tenemos muy buenas razones para pensar que este matrimonio ha venido a ser uno de los más grandes desastres que ha sufrido la Iglesia de Cristo de nuestra generación, y una de las causas principales de la decadencia espiritual de estos días.
A medida que la psicología ha ido avanzando en la Iglesia, en esa misma medida ha ido disminuyendo la predicación y la consejería bíblica; y a medida que la Biblia es relegada a un segundo plano, y a veces en la práctica eliminada por completo, en esa misma medida se ha ido debilitando la piedad de la Iglesia.
El Dr. Ed Payne, luego de haber analizado el contenido de cierta obra “cristiana” de psicología dice: “Tal psicología, presentada por cristianos, es una plaga en la iglesia moderna, porque tergiversa la relación del cristiano con Dios, retarda su santificación y debilita seriamente la Iglesia. Ninguna otra área del conocimiento parece tener un dominio tan absoluto sobre la Iglesia (como la psicología)” (Psico-Herejía; Martin y Deidre Bobgan; pg. 79-80; el paréntesis es mío).
Y el Dr. Vernon McGee, muy conocido por su programa “A través de la Biblia”, escribió hace unos años un artículo titulado “Psico-Religión – el nuevo flautista de Hamelín”, en el que dice lo siguiente: “Si la tendencia presente continúa, la enseñanza bíblica será eliminada totalmente de las estaciones de radio cristianas, así como de la TV y del púlpito. Esta no es una manifestación infundada hecha en un momento de preocupación emocional. La enseñanza bíblica está recibiendo baja prioridad en las emisiones radiales, en tanto que la llamada sicología cristiana es puesta al frente como solución bíblica a los problemas de la vida” (op. cit.; pg. 80).
Es hora de que nos detengamos a pensar seriamente en este asunto. ¿Es la Palabra de Dios suficiente para tratar con los problemas del alma, o necesitamos también la ayuda de la psicología secular? Ese es el tema que quisiera tratar en esta ocasión.
Ahora, estoy consciente de que este es un tema polémico que puede levantar una serie de interrogantes, por lo que me adelanto a hacer una aclaración. Mi punto aquí no es que la psicología no tenga ninguna clase de utilidad, sino que su utilidad es limitada. La palabra “psicología” significa estudio del alma. Pero lo que la psicología estudia realmente es la conducta humana, no el alma. Y sus observaciones limitadas a ese campo pueden ser útiles: en el área vocacional, para detectar problemas de aprendizaje y ayudar a las personas a superarlos, en el área industrial, en la educación.
Pero nuestro foco de atención aquí es el uso de la psicología para tratar con problemas tales como la ansiedad, el temor, la ira, la depresión, la amargura, el descontento, los problemas matrimoniales, los hábitos pecaminosos; para lidiar con estas dificultades la psicología no tiene ninguna solución que ofrecer que no podamos encontrarla en la Palabra de Dios.
Presuponer que necesitamos la psicología para tratar con los problemas del alma es falso, y esto por dos razones: en primer lugar, porque se fundamenta en algunos conceptos erróneos acerca de la psicología; y en segundo lugar, porque limita el alcance y eficacia de la Palabra de Dios.
¿Cuáles presuposiciones erróneas asumen aquellos que se han volcado hacia la psicología para tratar con los problemas del alma humana?
En primer lugar, presuponen que la psicoterapia (el aconsejamiento psicológico con sus teorías y técnicas) es una ciencia objetiva, cuando es en realidad una especie de religión que posee sus credos y sus dogmas, y en los cuales sus adherentes ejercen fe.

Cada día más y más personas, aun en el campo secular, están poniendo en duda, no sólo la capacidad de la psicología para ayudar a las personas, sino también su supuesto ropaje científico. Por ejemplo, el premio Nobel Richard Eynman, dice lo siguiente acerca del status científico de la psicoterapia: “El psicoanálisis no es una ciencia… tal vez se parezca más al curanderismo” (op. cit.; pg. 34).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de NY, dice: “No es sólo una religión que pretende ser ciencia, sino en realidad una religión falsa que busca destruir a la verdadera religión” (Ibid; pg. 35)..
La psicología y el cristianismo son dos religiones en pugna. Los problemas con los que lucha la psicología son esencialmente religiosos. Carl Jung, uno de los padres de la psicología moderna, veía la “neurosis” como una crisis de orden espiritual, no como un problema médico.
Lean con cuidado este trozo de una de sus obras, y presten atención a ciertas palabras claves que aparecen allí: ¿Qué deben hacer los terapeutas, pregunta Jung, cuando los problemas del paciente surgen de “no tener amor sino sólo sexualidad; ninguna fe, porque teme andar en oscuridad; sin esperanza porque está desilusionado del mundo y la vida, y sin entendimiento porque ha fracasado en la lectura del significado de su propia existencia?”
El problema que encaran los terapeutas, desde este punto de vista, es el de dar a los pacientes amor, fe, esperanza y entendimiento. ¿No son estos problemas netamente religiosos? ¿Cómo podrá un hombre sin Dios proveer tales cosas a un individuo? Como ven, estamos ante una religión rival que intenta desacreditar el cristianismo.
Esto viene a ser más evidente cuando rastreamos las raíces de las teorías y métodos psicológicos. Al tratar de desentrañar el origen de la psicología nos topamos con tres nombres principales: Sigmund Freud, Carl Jung, y Carl Rogers.
El primero decía que las creencias religiosas son una mera ilusión, y que la religión misma no es otra cosa que “la neurosis de obsesión de la humanidad”. De hecho, Freud atribuía a la religión el origen de los problemas mentales del hombre. Siempre fue un crítico acérrimo de las creencias religiosas.
Carl Jung, en cambio, afirmaba que todas las religiones son positivas, pero imaginarias. En otras palabras, son mitos que hacen bien; todas contienen algo de verdad sobre la psiquis humana y pueden ayudar hasta cierto punto.
Jung veía la psicoterapia como una religión alterna. “Las religiones – decía él – son sistemas de sanidad para las enfermedades psíquicas… Es por eso que los pacientes imponen al psicoterapeuta el rol de sacerdotes, y esperan y demandan de él que los libere de sus aflicciones. En consecuencia, los psicoterapeutas nos ocupamos de problemas que, estrictamente hablando, pertenecen al teólogo” (Ibid; pg. 26; el subrayado es mío).
Jung admite que los psicoterapeutas están invadiendo un terreno que antes era manejado por otros. Ahora bien, no debemos pensar que Jung veía el cristianismo con buenos ojos. No. Jung no sólo repudió el cristianismo, sino que exploró otras experiencias religiosas, incluyendo prácticas ocultistas y la nigromancia, es decir, la comunicación con los muertos a través de un médium.
Lo mismo le ocurrió a Carl Rogers. Estudió en un seminario teológico, pero renunció al cristianismo y se volcó hacia la psicología secular, terminando también en la práctica del ocultismo y la nigromancia.
Y ahora nos preguntamos, estos hombres que repudiaron de ese modo el cristianismo bíblico, ¿realmente tendrán algo que decir a la Iglesia de Cristo acerca de cómo deben vivir los cristianos y cómo deben los hombres tratar con los problemas del alma que Dios creó?
Alguien puede decir: “Bueno, eso depende. Si sus postulados son científicos, entonces no habría ningún problema en servirse de ellos. Un científico impío puede llegar a conclusiones científicas objetivas y verdaderas”. Eso es verdad, pero no en este caso.
Recuerden que aquí estamos hablando de los problemas del alma, y de las soluciones que debemos dar a estos problemas. Los psicólogos no pueden estudiar el alma en una forma científica; ellos se limitan al estudio del comportamiento humano, y en base a esos estudios tratan de determinar por qué la gente se comporta cómo lo hace, y cuáles soluciones pueden dar a sus conflictos.
Pero muchos de ellos ni siquiera creen en la existencia del alma, y una gran mayoría niega la existencia del Dios que la creó. ¿Cómo pueden llegar a conclusiones acertadas en ese terreno? Una cosa es establecer un patrón estadístico de comportamiento, y otra muy distinta pretender explicar el por qué de esos comportamientos, y muchos menos cambiarlos.
Cuando la psicología penetra en ese terreno lo que afirma es pura opinión, pura teoría, pero nada más. Puede ser que en algunos casos, sus opiniones sean de cierta utilidad, pero solo en aquellos caso en que, por la gracia común de Dios, estas opiniones coinciden con las de Dios reveladas en Su Palabra. Pero tales aciertos no deben confundirnos: la presuposición de que las teorías y métodos psicológicos son científicos no es más que un mito. La psicología es una especie de religión, y los que aceptan sus postulados lo aceptan por fe.
El famoso historiador Paul Johnson, en su obra Tiempos Modernos, dice lo siguiente: “Después de 80 años de experiencia, se ha demostrado que en general sus métodos terapéuticos (refiriéndose a Freud) son costosos fracasos, más apropiados para mimar a los desgraciados que para curar a los enfermos. Ahora sabemos que muchas ideas fundamentales del psicoanálisis carecen de base en la biología” (pg. 18).
Y Karl Popper, considerado como el filósofo de la ciencia más grande del siglo XX, dice lo siguiente sobre las teorías psicológicas: “Aunque se hacen pasar como ciencias, tienen de hecho más en común con los mitos primitivos que con la ciencia” (Ibíd.; pg. 55-56).
La segunda presuposición errónea que están asumiendo muchos consejeros cristianos hoy día es que la mejor clase de consejería es aquella que utiliza tanto la psicología como la Biblia. Los llamados “psicólogos cristianos” piensan estar en una mejor posición para aconsejar que los consejeros cristianos, que no son psicólogos, y que los psicólogos que no son cristianos. Ellos creen tener lo mejor de los dos mundos.

El problema con esa simbiosis es que los postulados sobre los cuales se basa la psicología secular se oponen tajantemente a los postulados esenciales del evangelio. Si aprobamos uno de ellos automáticamente desaprobamos el otro. Es por eso que a medida que la psicología ha tomado cuerpo en la Iglesia, muchas enseñanzas falsas han comenzado a infiltrarse también, como por ejemplo: Que la naturaleza humana es básicamente buena, que las personas pueden encontrar respuesta para sus problemas dentro de ellos mismos, que la clave para comprender y corregir las actitudes y acciones de un individuo se encuentran en algún lugar de su pasado, que otros son culpables de nuestros problemas, y así podríamos citar muchas otras cosas más.
En muchos círculos cristianos aún el vocabulario ha sufrido cambios trascendentales. Al pecado se le llama “enfermedad”; el arrepentimiento ha sido sustituido por las terapias; los pecados habituales son llamados adicciones, o conductas compulsivas, de las cuales el individuo no parece ser responsable.
Quizás el ejemplo más palpable de esta distorsión es el énfasis que vemos hoy día sobre la importancia de la auto estima y el amor propio para la realización y felicidad del individuo. Aunque este es un tema muy popular hoy día, en realidad tiene un origen reciente. Hace apenas unos 50 años que surgió fuera de la Iglesia, y desde hace unos 30 años para acá se ha introducido con fuerza dentro de ella, adaptándola de tal modo que parece una doctrina bíblica, basada en textos bíblicos.
Uno de los promotores de esta enseñanza dice lo siguiente: “Nuestra habilidad de amar a Dios y de amar a nuestro prójimo es limitada por nuestra habilidad de amarnos a nosotros mismos. No podemos amar a Dios más de lo que amamos a nuestro prójimo y no podemos amar a nuestro prójimo más de lo que nos amamos a nosotros mismos”.
Y otro psicólogo cristiano escribió: “Sin amor por nosotros mismos no puede haber amor por otros… Tu no podrás amar a tu prójimo, no podrás amar a Dios, a menos que te ames primero a ti mismo”.
Esto parece ser un eco de las palabras del Señor Jesucristo al intérprete de la ley, cuando éste le preguntó: “¿Cuál es el gran mandamiento en la ley?” Jesús le respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40).
¿Está ordenando Cristo a los suyos en este pasaje que se amen a sí mismos, como sugieren algunos psicólogos cristianos? De ser así, no serían dos los mandamientos de los que dependen toda la ley y los profetas, sino tres: Ámate a ti mismo, ama a Dios y ama al prójimo. Y de estos tres, ¿cuál sería el más importante? Obviamente, el amarte a ti mismo, porque de ese dependen supuestamente los otros dos.
¿Pero es esa la enseñanza de ese texto? ¡Por supuesto que no! El mandamiento más importante de la ley no es que nos amemos nosotros mismos, sino que amemos a Dios y a nuestro prójimo. El Señor está presuponiendo más bien que nos amamos a nosotros mismos (aún el que se suicida lo hace porque piensa que estará mejor muerto que vivo), y ahora nos dice: “Con esa misma dedicación, con ese mismo fervor, ama a tu prójimo”.
En la Escritura se habla del amor propio como una obra de la carne, no como una virtud. En 2Tim. 3:1-5 Pablo advierte a Timoteo “que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos”. Por eso el llamado de Cristo a los hombres es a negarse a sí mismos y a tomar su cruz. Cualquier mensaje que enseñe lo contrario no puede ser verdadero, ni mucho menos provechoso. La desgracia de los seres humanos radica precisamente en el hecho de estimarse demasiado a sí mismos y de mirar continuamente dentro de sí mismos.
El hombre sin Cristo ha puesto el “yo” en un lugar inapropiado, y por eso su vida es un caos. Cuando el evangelio llega a nosotros, y nos mueve eficazmente a confiar en Cristo, entonces las cosas caen en el lugar que les corresponde. Nuestro interés primordial no debería ser agradar al “yo” y satisfacer sus demandas, sino más bien vivir para la gloria de Dios.
Como podemos ver, la psicología estudia los problemas del hombre desde una perspectiva completamente distinta a la perspectiva bíblica, y por lo tanto no puede haber una relación satisfactoria entre ambas; una de las dos tendrá que ceder ante la otra. Y tenemos mucha razón para pensar que es la Iglesia la que está claudicando ante el humanismo secular.
Concluyo este punto citando al Dr. MacArthur otra vez: “La ‘psicología cristiana’ es un intento de armonizar dos sistemas de pensamiento intrínsecamente contradictorios. La psicología moderna y la Biblia no pueden mezclarse sin un serio compromiso o un completo abandono del principio de la suficiencia de las Escrituras” (Una Breve Mirada a la Consejería Bíblica; pg. 30).
La tercera presuposición errónea que ha volcado a muchos a buscar ayuda en la psicología es que existen problemas en el hombre que no son físicos, y por lo tanto, no pueden ser tratados por un médico, ni tampoco son espirituales, y por lo tanto, no puede tratarlos un pastor. Son problemas netamente psicológicos o mentales.

Pero esto no es más que un mito. O nuestros problemas son orgánicos, y en ese caso debemos buscar la ayuda de un médico, o tenemos un problema espiritual, y entonces debemos ir a un pastor que trate con nosotros con la Palabra de Dios (por la estrecha interacción del alma y el cuerpo en algunos casos necesitará del trabajo conjunto del médico y el pastor).
Una persona puede tener un problema en el cerebro que le esté ocasionando una conducta extraña o anormal, como la arteriosclerosis, o el Alzheimer; pero tales personas no están mentalmente enfermas. Su problema es biológico y, por lo tanto, debe tratarlos un neurólogo no un psicólogo.
Las enfermedades mentales, si usamos ese término literalmente y no en un sentido metafórico, en realidad no existen, como veremos más ampliamente en otros artículos. El psiquiatra investigador E. Fuller Torrey dice con respecto a esta terminología: “El término en sí es disparatado, un error semántico. Las dos palabras no pueden ir juntas” (cit. por Martin y Deidre Bobgan; pg. 179).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, a quien citamos anteriormente, dice: “Es costumbre definir la psiquiatría como una especialidad médica que tiene que ver con el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta es una definición sin valor, y engañosa. La enfermedad mental es un mito” (Ibid; pg. 181-182).
Esto no es un asunto de semántica meramente, sino un serio error que está causando no pocos inconvenientes en la iglesia de Cristo de nuestra generación. La psicología ha invadido un terreno que no le corresponde, y muchos pastores mansamente han claudicado ante ella.
Cito aquí a Martin y Deidre Bobgan en su obra “Psico – Herejía; la Seducción Sicológica de la Cristiandad”: “La mayor tragedia que produce el nombre erróneo de la enfermedad mental, es que las personas que están experimentando problemas de la vida buscan ayuda fuera de la iglesia. Y cuando piden esa ayuda a un líder de la iglesia, por lo general son (remitidas) a profesionales que se especializan en ‘enfermedad mental’ y ‘salud mental’. Se ha hecho tan fácil enviar a una persona con problemas matrimoniales o de familia a un profesional de la salud mental, como enviar a una persona con una pierna quebrada a un médico”.
Y luego continúan diciendo: “Los problemas de la vida son problemas espirituales, que requieren soluciones espirituales, no problemas psicológicos que requieren soluciones psicológicas. A la iglesia se le ha embaucado para que crea que los problemas de la vida son problemas del cerebro, que requieren soluciones científicas, más que problemas de la mente que requieren soluciones bíblicas… Mientras llamemos ‘enfermedad mental’ a los problemas de la vida, seguiremos sustituyendo la responsabilidad por la terapia” (pg. 185-186).
Nosotros tenemos en la Biblia un manual completo de todo lo que nuestras almas necesitan para una vida bienaventurada que glorifique a Dios. Los médicos deben tratar con los problemas del cuerpo, los cristianos debemos tratar con Cristo y Su Palabra los problemas del alma humana. Decir lo contrario es resucitar la vieja herejía que Pablo combatió en Colosas, que aunque ahora use terminología científica, sigue siendo igualmente errónea y dañina; los falsos maestros de Colosas querían convencer a estos hermanos de que era bueno tener a Cristo y Su Palabra, pero no suficiente; de ahí la advertencia de Pablo en el capítulo 2 de la carta con las que ahora concluyo:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Col. 2:8-10).